Ya hemos hablado no hace mucho sobre los rumores que corrían sobre la posible penalización por parte de Google a los sitios “demasiado” optimizados. Pues bien, finalmente, se confirman del todo con la aparición de la nueva versión del algoritmo del buscador, el denominado ‘Google Penguin’. El propio Google ha calificado esta actualización como “un paso más en el reconocimiento de sitios de gran calidad”. Y puede que sea así, pero parece ser que no del todo.

Hay que reconocer que la teoría de este tema parte de muy buena base. Google puso unas reglas, y como siempre, hecha la ley, hecha la trampa. Los SEO aprendieron a sacar partido de los cada vez más exigentes requisitos para aparecer en las primeras posiciones del buscador. Uno de ellos, en el que parece que Google se ha querido centrar más con este nuevo algoritmo, la “sobreoptimización” de los sitios con el uso excesivo de palabras clave, lo que en el argot del sector se conoce como “Black hat web spam”, o dicho de otra forma, las malas artes del posicionamiento Web. Esto se refiere a llenar una página web con palabras clave con la intención de manipular el ranking de un sitio en los resultados de la búsqueda de Google. Esto, obviamente, no es beneficioso para los usuarios, sino para las empresas que desean que su página sea visitada sea como sea.

Y aquí viene la bondad de Google, penalizar a esos sitios, porque lo que prima es el usuario, y no la marca. Así que lo que en teoría busca ‘Google Penguin’ es premiar a los sitios con contenido de calidad, porque eso es exactamente lo que se está buscando. Así pues, no hay más que aplaudir la idea del gigante número uno de Internet. Pero antes, vayamos a la práctica y veamos si está funcionando tan bien como suena.

Si se observan los comentarios del artículo enlazado al inicio de este artículo, se puede ver que aquellos que se dedican a esto del SEO no ven con buenos ojos estos cambios. ¿Por qué? Porque, tal y como ellos mismos dicen, estos cambios acaban “de un plumazo” con el trabajo realizado durante meses, incluso años, para colocarse en las primeras posiciones. Pero hemos de reconocer que desde que el SEO es SEO, vivimos teniéndonos que acostumbrar a los cambios exigidos por Google. Así que no queda otra que aguantarse.

El verdadero problema es que, según aseguran ya demasiadas personas, se están penalizando páginas de marcas importantes, con un buen trabajo de posicionamiento, a ojos de Google quizá demasiado optimizados. Pero sitios que verdaderamente son puro y duro spam, continúan en buenas posiciones. ¿Qué está ocurriendo entonces? Quizá sea demasiado temprano para ver qué ocurre. Apenas llevamos semanas con el nuevo algoritmo. Lo que está claro es que está teniendo impacto. Y sobre todo, es un claro ejemplo más de la socialización de Google, que ya confirma sin lugar a dudas que el usuario es el rey y el contenido de calidad su vara de mando.

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